Publication
3 October, 2007
Chaco - Argentina: Cuando hay quien se duele del dolor (Germán C. Canuhé y JOTAVE)
Y como dice el autor de la nota que va al pié, no comenzó ahora. Pero es bueno saber que existe una ley nacional que de haberse cumplido en tiempo y forma nada de esto estaría ocurriendo. No habría que lamentar muertes, ni desnutrición, ni tuberculosis, ni mal de chagas, al menos en las Comunidades Indígenas. Y es más, todos los Pueblos Indígenas Argentinos estarían en franco desarrollo y hasta talvez aportando al erario público en vez de ser asistidos por él. Esa Ley Nacional, que sospechosamente ignoran los grandes medios y los que escriben en ellos, es la N° 23.302 de Política Indígena y Fomento a las Comunidades Aborígenes , aprobada en 1985, reglamentada en 1989 y jamás cumplida, ni siquiera juicio mediante con tres fallos a favor de los indígenas y un dictamen del Defensor del Pueblo. La justicia, que en principio se expidió favorable al reclamo indígena, en este año electoral, no sabemos porque alquimia, declaró que ahora sí el gobierno cumple con la ley. El gobierno, utilizando una vieja táctica que utilizó Rosas, Roca y otros genocidas, pone como testigos a un numeroso grupo de hermanos indígenas, algunos de los cuales ni saben que figuran en dicha presentación, sin saber tampoco que nadie está obligado a declarar contra sí mismo, y es lo que va a suceder si siguen adelante con esta parodia. La Ley es clara en cuanto a su estructura organizativa y solo cumple en lo que hace al cargo principal, donde por el decreto que pretendió anularla, al frente debería estar un director, en cambio, gracias al juicio iniciado en 1991 por la Asociación Indígena de la República Argentina, AIRA, el cargo es de Presidente del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas, INAI. En vez de agradecer al AIRA por tener un cargo superior y cobrar más sueldo, dicho presidente es el mas enconado enemigo de los indígenas. La mejor prueba es que desde que él asumió es cada vez mas grave la situación por la que estamos pasando los Pueblos Indígenas Argentinos, a todo lo largo y ancho del país, no solo en las denuncias que han tomado estado público, sino por el desastre que están haciendo con nuestros bosques nativos, la contaminación de ríos, aire, tierra, donde cada vez mas buitres revolotean sobre nosotros, nos acorralan para que nos amontonemos en pueblos y ciudades, a ser parias en nuestra propio territorio. Donde está ese INAI que dice alegremente a la justicia que está cumpliendo con la ley, solo vemos un ente plagado de numerosas personas impotentes, ante un gobierno que se niega a conformar la estructura prevista en la ley que motivó su creación, que sería un Ente Autártico con plena participación Indígena, con representantes de todos lo estamentos de los gobiernos provinciales, con autonomía financiera y administrativa. Mientras esto no se cumpla, y sigan engañando a la opinión pública y a los organismos internacionales con espejitos de colores, nada va a cambiar y seguirá el desastre ambiental y ecológico, las muertes, el hambre, la desnutrición y las enfermedades. La pregunta es: Porqué los medios y los que escriben en ellos que gastan ríos de tinta contando nuestras desgracias, uno, aunque mas no sea, uno, le pregunta al actual presidente y / o a su señora esposa, porque este gobierno, en 4 años de gestión, no cumple con la Ley Nacional 23.302?.
Germán C. Canuhé - Ranquel - LE: 5.451.910
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Cuando hay quien se duele del dolor
SEÑOR DIRECTOR:
La realidad de la provincia del Chaco, la de la propia capital y, en particular, la de todo el sector que está en o en las inmediaciones de lo que se llamó El Impenetrable, ha saltado a la noticia y el comentario de los medios en los últimos meses.
Los detalles, acompañados por la imagen de personas reducidas a piel y huesos, han estremecido a quienes mantienen sana su sensibilidad y conservan la capacidad de separar el dato y analizarlo, aunque para la mayoría probablemente fue apenas una visión fugaz y evanescente del acontecer, acelerado por el tiempo electoral que vivimos.
Para que sean más los que se enteren y compartan, Mempo Giardinelli ha contado una experiencia de estos días. Sale, con una periodista porteña, de Resistencia, donde nació y ha vuelto a residir desde 1990, visita el hospital Ramón Carrillo de Sáenz Peña, llega al borde del Impenetrable "que ya no es" (campos quemados, suelo arenoso y desértico, lleno de raigones, a la espera de las topadoras y de la soja transgénica), camina por el interior del hospital de Castelli, ingresa en lo que fuera selva imponente y ve y habla con los pobladores que aún sobreviven en su antiguo hábitat... y luego escribe, que es lo que sabe hacer. El hospital de Sáenz Peña luce pintado su frente; adentro, roto, sucio, con enfermos en camas sucias y sus parientes tirados en la habitación, en el suelo: "horror" siente. El hospital de Castelli alberga a dos docenas de seres en condición infrahumana, ex personas, piel sobre hueso, una mujer de 37 años pesa menos de 30 kilos y parece tener más de setenta años, olor rancio insoportable, ningún médico a la vista, familiares de internados por el piso, espera de la muerte, techos que se llueven, pozos negros saturados, ni lavandina para lavar, mugre en las sábanas. Miles de moscas, desolación y miedo. Estas tierras, rememora, más de tres millones de hectáreas, fueron vendidas con los indígenas adentro. Aparecen en su mente las palabras duras: exterminio, genocidio. Todos los pobladores dicen ser evangélicos, pero Mempo recuerda a Atahualpa: "por aquí, Dios no pasó". Y cierra su nota en Página/12: "Nunca antes el Chaco y este país me habían dolido tanto".
Mempo Giardinelli tiene ahora 60 años. Estuvo en Buenos Aires en los setenta y fue uno de los emigrados forzosos. Vivió ocho años en México y allí fue premiado por sus trabajos literarios (el premio Rómulo Gallegos, de Venezuela, 1993, por su novela El santo oficio de la memoria). Volvió a Buenos Aires, creó y dirigió la revista Puro Cuento. Ha publicado seis novelas, dos libros de cuentos y dos ensayos (uno de ellos El país de las maravillas). Vuelto a Chaco, inspiró y anima la fundación sin fines de lucro que lleva su nombre y que quiere fomentar la lectura en Chaco y todo el nordeste argentino.
Semanas antes de esta nota estremecedora había leído otra de las que envía desde Resistencia, en la que se hacía eco de las encuestas que aseguraban el triunfo de Rozas (posibilidad incomprensible para él). No ha ganado Rozas, como se sabe, pero ahora Mempo quiere dejar en claro su convencimiento de que la espantosa situación socioeconómica de los pueblos indígenas del Chaco es consecuencia de los gobiernos de los últimos treinta o cuarenta años, civiles y militares, peronistas, procesistas y radicales. Pudo decir que es responsabilidad de todos, porque los gobiernos fueron votados o aceptados y hasta esperados y muchos de los que los formaron y fueron partícipes de políticas y acciones no han acatado la súplica de 2001: "que se vayan todos".
Sabemos en el resto del país que no es necesario viajar hasta el Penetrado para ver la miseria de un gran sector de la población ni para asistir al sometimiento de la tierra al imperio de la ganancia mediante cultivos y métodos de producción que enriquecen a algunos y desmerecen el futuro de todos. Pero, la palabra de este hombre se hacía necesaria.
Atentamente:
JOTAVE
Diario La Arena - Santa Rosa - La Pampa

